En un barrio residencial consolidado de la ciudad de Elche, Alicante, y rodeada de viviendas en sus tres medianeras, esta villa se enmarca en una parcela de 1.000m2 con una superficie total construida de 590 m2. Las limitaciones normativas de la zona y a la orientación de la fachada principal han sido dos factores que también han influido a la hora de definir y articular la vivienda en tres volúmenes longitudinales, albergando cada uno de ellos una parte diferente según las necesidades de sus habitantes.
Tomás Amat Estudio de Arquitectura, Pablo Belda + Tomás Amat se caracteriza por obras que impactan por la genialidad y la frescura de su diseño. Es un estudio joven que, sin embargo, posee gran prestigio entre reconocidas empresas de moda y calzado o restauradores españoles de prestigio internacional. Se declaran seguidores de Zaha Hadid, con quién Amat colaboró y sus proyectos se encuentran imbuidos de la más pura creatividad mediterránea.
Villa ZüV se distribuye en dos plantas y un sótano. Nada más acceder a la casa, a pie de calle, se ubican la zona de día y habitación de invitados. La cocina y el comedor se encuentran abiertos hacia el jardín y conectados a éste a través de una carpintería de aluminio de perfil mínimo y retráctil que permite la conexión total entre interior-exterior. Las vistas panorámicas hacia la piscina y la zona de jardín quedan aseguradas, a la vez que la intimidad de los habitantes de Villa ZüV gracias a los sistemas horizontales de aluminio correderos que, además, matizan la entrada del sol de poniente.
Los propietarios deseaban revestimientos y calidades de alta gama, duraderos y atemporales para un diseño minimalista y contemporáneo que, a su vez, aportasen a la casa una estética armoniosa y acogedora.
Para ello, se apostó por el uso predominante del hormigón, el microcemento y la madera natural en el interior. Puertas correderas empotradas y colgantes realizas exprofeso para la vivienda en madera de roble natural y madera lacada en blanco son un elemento más del diseño general que se caracteriza por la sobriedad y sencillez del mobiliario. Las piezas elegidas a la hora de amueblar conviven en sintonía y equilibrio con las propias estancias que las contienen. Sofás, butacas, mesas, sillas, camas… Cada elemento de líneas rectas y depuradas y en una gama cromática neutra (escala de grises y tonos tierra) para un resultado final difícilmente mejor afinado.
Guiando el tránsito hacia la planta primera y el sótano, destaca una imponente escalera de gran dimensión a la que los arquitectos han querido otorgar cierto protagonismo dentro del proyecto. Su visión resulta casi escultórica. Flanqueada por láminas de vidrio y una estructura protectora de perfiles de madera, su diseño se equilibra y luce en armonía haciendo contrastar los materiales nobles, fríos y cálidos respectivamente.

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