Casitas de madera en el bosque de Cadieretes

 dos arquitectes/Francesc Aromir

El Camping Cala Llevadó es uno de los más emblemáticos de la Costa Brava. Situado entre Tossa de Mar y Lloret de Mar, el camping es colindante con el Parque Natural “Massís de Cadiretes”, compuesta de macizos de encinas, alcornocales y pinedas principalmente y con importantes pendientes del terreno hasta llegar al mar. La zona de intervención es exactamente de las mismas características. Siguiendo los criterios de sostenibilidad (mínimo impacto ambiental y máxima eficiencia energética) que ya sigue el propio camping desde hace muchos años, se implementaron bungalows afectando el mínimo posible el estado original del terreno, de su topografía, los árboles y arbustos, así como a su vez intentar que desde las propias casitas, se pudiera tener la sensación de estar dentro del bosque.

Wooden houses in Cadiretes Forest

dos arquitectes/Francesc Aromir
Para conseguir estos objetivos, se partió de la idea de realizar un camino peatonal anular para dar acceso a todas las unidades de bungalows. Se propuso concentrar todos los pasos de instalaciones por debajo de este camino de tal manera que ser redujera al mínimo la erosión del terreno.

Este camino se realiza siguiendo las curvas de nivel existentes haciendo el acceso a las casas de madera también fácilmente accesibles. Las casitas a su vez se van situando de manera alternada, al tresbolillo, de tal manera que se generan espacios entre ellos ampliando las vistas hacia el mar o hacia el bosque y a la vez disponiendo de cada casita de su privacidad.
Las propias casas debían ser de madera natural. Desmontables y 100% reciclables.  Se propuso el aislamiento térmico ecológico a base de planchas de corcho negro dado que el parque natural del Massís de Cadiretes es productor de materia prima de corcho.

dos arquitectes/Francesc Aromir
Las casitas sólo debían apoyarse sobre cuatro pilares de madera sobre pequeñas cimentaciones de hormigón armado para erosionar lo mínimo posible el terreno original.
Para generar este efecto de sentirte dentro del bosque, se propuso que la fachada sur fuera completamente acristalada y protegida con un gran voladizo dejando una amplia terraza exterior conectada espacialmente con la sala de estar-cocina-comedor interior. 
 Este voladizo a la orientación sur sirve para proteger de la radiación solar en verano, pero permite su acceso al interior en invierno.

dos arquitectes/Francesc Aromir
dos arquitectes/Francesc Aromir La iluminación debía ser de bajo consumo y en su mayor parte de tipo led. 
La urbanización propuesta asimismo debía ser coherente con el proyecto, así que se han utilizado los siguientes criterios:
–  Pavimento de arena compactada del mismo terreno
–  Encintado de los caminos y escalones de las escaleras con ecotraviesas
–  Iluminación realizada con balizas de manera indirecta, con lámparas de bajo consumo 
y programación de iluminación por fases
–  Ajardinamiento natural con arbustos autóctonos
–  Plantación de encinas
Arquitectura, diseño interior y paisajismo: DOSARQUITECTES
Fotografía: Simon Garcia ARQFOTO 
Av. Can Baró 23, local
08024 Barcelona
estudi@dosarquitectes.com

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