14 DE AGOSTO DE 2019

Cuando el ingenio se mezcla con la casualidad  


 Una vivienda que reúne mobiliario comprado, regalado y, sobre todo, piezas a las que sus propietarios han sabido sacar el máximo partido Georg reside en Barcelona desde hace más de diez años junto a Anton.
Anton es relaciones públicas y Georg es socio de un despacho de arquitectos y su vivienda recoge diferentes piezas de mobiliario y decoración de diferentes puntos y diferentes formas de encontrar cada una de ellas.
Su capacidad para decorar de forma natural y para encontrar piezas en cualquier rincón de la ciudad, y hasta fuera de ésta, se plasma en la vivienda en la que residen.
Este apartamento se encuentra situado en el barrio de Gràcia de Barcelona. Una vivienda con grandes espacios los cuales poseen altos techos y molduras. Los suelos están realizados a partir de teselas de mosaico.
El acceso a la vivienda, de grandes proporciones nos conduce a un gran salón con paredes enmarcadas en tonos arena. Aprovechando la luminosidad del salón gracias a sus grandes ventanales, pintaron las paredes en esos tonos amarronados, haciendo así resaltar sus altos techos y las molduras originales. Éste alberga diferentes piezas de diferente procedencia, mobiliario adquirido en espacios dedicados a iconos del diseño. Algunas piezas similares a ésta, podemos encontrarlas en Lions Home.
Desde este salón se puede disfrutar de unas vistas inmejorables a un patio de manzana, y desde donde se vislumbran los tejados de la Ciudad Condal. Objetos comprados en Ebay como las sillas del comedor, se mezclan con mobiliario recuperado, adquirido en tiendas de anticuarios o incluso encontrados en la calle, a los que les han dado una segunda oportunidad.
Las lámparas son unos de los objetos tratados con más protagonismo y delicadeza en este apartamento. Y los tratados además, con más originalidad, ya que algunas de éstas son nuevas como la lámpara del comedor y otras han sido objeto de ensayos sobre qué hacer con algún material. Los propietarios utilizan su imaginación para decorar y adaptar objetos, algunos de éstos creados para un uso diferente al de su origen, como la lámpara del salón o la del baño principal, que era en realidad unos metales de formas circulares que Georg unió probando qué podría resultar y que ahora iluminan esta estancia.
Los tonos neutros invaden como tono general de la vivienda, con algún pincelada de flor en cada estancia, como el sillón rojo en el salón o la lámpara de sobremesa en la zona del dormitorio principal.
El sillón EGG comparte espacio con un sofá regalo de unos amigos , al igual que la butaca Coco sensual 91 roja. La escultura que se encuentra en el salón es uno de los hallazgos en la calle de Georg a la que le añadió un pedestal al poliexpan.
Una parte del apartamento, al ser éste de gran tamaño, se ha adaptado como vivienda independiente manteniendo el mismo estilo y puede alquilarse y disfrutar de él por días.
El mobiliario de estilo escandinavo es el que dirige la decoración, el carácter y personalidad de esta casa aportando, pese a las diferentes piezas de color, un estilo moderado y liviano.
La calidez de sus maderas, sus tonos en color miel, se mezclan con los azules y beige del pavimento de mosaico. Mobiliario de los años 50, arte en las paredes, que van desde los marcos antiguos de gran formato, textos del artista Andy Warhol y una acertada reutilización de objetos conforman la decoración de este piso de más de cien años de antigüedad.

WORDS : OLGA FERNÁNDEZ 
PHOTOS: ANAÏS GORDILS

Comentario

No hay ningún comentario. ¡Sé el primero!

Deja tu comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.