26 DE SEPTIEMBRE DE 2018

Entrevistamos a
The Home Hunter


Un proyecto que nace de la propia experiencia de sus creadores, Tessa y Román, y de las ganas de hacer las cosas de otro modo dentro del sector inmobiliario. En The Home Hunter diferenciación se encuentra en el componente emocional que surge al trabajar con personas y que va implícito en el proceso de alquilar y vender, tanto desde el punto de vista del propietario como del inquilino. Encargados de hacer surgir las conexiones, consiguen que cada persona encuentre su hogar soñado, no en vano, 
se describen a si mismos como una inmobiliaria emocional. 

Conversamos con ellos mientras nos hablan de una vivienda reformada íntegramente por ellos mismos y luego puesta a la venta. Una reforma realizada en colaboración con Toño Foraster de AV62 arquitectos.


Cómo son vuestros inicios en el sector?

No ayudamos a buscar, sino que localizamos pisos y es el interesado el que viene a ellos, viene a buscarnos para ver qué tenemos disponible y qué les encaja. Empezamos hace unos años, en un momento en el que el mercado estaba muy afectado después de la crisis. Román, mi pareja, llevaba temas de inmobiliaria en un momento que no se vendía ni alquilaba nada. Yo venía del mundo de la moda y la imagen, pero acababa de llegar a Barcelona y no tenía trabajo. Recuerdo la mañana que salió el tema. Román me explicaba cómo estaba la cosa, el mercado y los ánimos de la gente y yo le contesté diciendo que un poco no me extrañaba. Que el mundo inmobiliario estaba no sólo obsoleto, sino poco cuidado y apetecible. Fue cuando él me dijo, “pues cambiémoslo. Intenté vender algo de lo que yo llevaba Román sin éxito. Hice fotos “ decentes” a los pisos (naturales, fijándome en todo lo que valía la pena, en lo que hay que destacar, en las virtudes de cada espacio…), los paseé y mostré a los clientes, los viví y disfruté... y me di cuenta de que eran mucho más que metros cuadrados y paredes. Eran hogares en potencia, y había que dignificarlos. Creamos un grupo de Facebook y una web sencilla pero apetecible, y de forma realmente mágica nos empezaron a llegar unos pisos preciosos que simplemente estaban vistos con ojos cansados. Poco a poco fuimos recopilando pisos de gente cercana y arrancando una forma diferente de comercializarlos.



Qué es lo que hacéis diferente para conseguir no ser una inmobiliaria al uso?

Creo que lo que nos diferencia es el trato cercano y la dedicación. Hasta que tuvimos a nuestra hija trabajábamos sábados, domingos y lo que hiciese falta. Hacíamos visitas hasta altas horas, lo que fuese necesario. También el orden y pulcritud en la parte técnica de contratos y negociaciones que lleva Román es clave. Otro detalle es que nuestros honorarios son los más bajos que se usan en el sector. Eso hizo que la gente nos valorase y viese que estábamos en esto por amor, no sólo por negocio. Traemos hogares singulares para la gente. ¿Qué hay más importante que el hogar?


También ejecutáis obras de reforma y rehabilitación, en qué os basáis?



Nuestra pasión son los espacios bonitos, creemos que no hay pisos feos sino mal optimizados. Cada espacio es diferente y necesita un tratamiento concreto. A veces con poca inversión los cambios son espectaculares. Yo me ocupo de la dirección creativa del proyecto, defino cómo va a ser y el público al que va destinado y hago un briefing bien detallado. Dependiendo del espacio elijo al interiorista o arquitecto que creo lo va a desarrollar mejor, les paso un resumen y dejo que lo interpreten a su aire.


La profesión de agente inmobiliario es una profesión que muchos clientes no valoran… cómo transformar este “estigma” en el sector inmobiliario? 

Hay momentos duros, en los que nos meten en el saco del sector. Todo el mundo relaciona las palabras especulador y comisionista con nuestro oficio. Y te lo dicen, te culpan y sospechan continuamente. Lo entiendo, yo también lo hacía. Pero cada día tengo más claro que nuestra figura es imprescindible. La gente desconoce el mercado y lo pasa mal. El tipo de pisos que llevamos son especiales y a la gente le cuesta desprenderse de ellos. Por el otro lado, el que lo adquiere también tiene dudas y miedos, y organizar a todos de forma que el proceso fluya de forma natural (como debe ser) no es tan fácil como puede parecer. Estar en manos de profesionales con valores y cercanía creo que es un valor añadido. Muchos de nuestros clientes se han convertido en amigos, pues hay algo en común entre nosotros y es la necesidad de vivir un entorno estético y creativo.  

En el sector inmobiliario, las redes sociales pueden ser también claves?  

Totalmente. Nosotros funcionamos muchísimo por redes. Empezó porque la gente te deja su pedido y quiere que le avises cuando entra producto, pero es imposible y tienes que discriminar a la hora de seleccionar a quién llamas. Creamos una página de Facebook dónde tener a todos informados y de paso, darles algo de preferencia antes de lanzarlo a portales inmobiliarios. De esa forma el proceso puede ser más tranquilo y nadie queda fuera. Durante un tiempo hemos tenido el apoyo de Anna Alfaro, llevándonos la comunicación (tanto a nivel de relación con medios como redes sociales y mundo digital) para poder llegar más lejos y difundir este proyecto y otros en los que hemos trabajado. Eso me ha dado un conocimiento del mundillo que nos viene fenomenal para nuestro trabajo. También hemos empezado a sacar vídeos de los pisos, optimizando así el tiempo del usuario. 

Vendéis y alquiláis viviendas con una estética determinada. Qué estilo os definiría?


Intencionadamente nunca hemos tenido un estilo que nos defina, sino que cambiamos y nos adaptamos en función de varios factores. A nivel web/inmobiliaria es la mezcla de estilos de los pisos la que crea un espacio apetecible para buscar piso o ver tu hogar en venta o alquiler. Ahora estamos en proceso de cambiar nuevamente la web, me gusta que las cosas cambien y te sorprendan. En el tema de reformas, yo asesoro y dirijo el proceso, pero nunca sale uno igual que el otro. Es más la parte de hobbie. Tener un estilo definido es ser artista y en mi caso soy más una coleccionista que una creadora. Me encanta rodearme de creativos, interioristas, arquitectos, decoradores…protegiendo al artista y su creatividad y que salgan obras bonitas. Es importante dedicar tiempo a conocer el espacio y al propietario, sus necesidades, la economía, sus inquietudes..., para proponerle un equipo en el que cada uno se deje llevar y confíe. 

Imaginamos que así os surgen numerosas sinergías entre profesionales del sector creativo, no?



En el caso de esta vivienda en particular, hemos trabajado con Toño Foraster de AV62 arquitectos, así como contado con la colaboración de Sandra Rojo que nos ha cedido su arte fotográfico y Juanjo Barrantes (Casa Murray) que ha vestido con sus lámparas y atrezzo el espacio. El equipo perfecto para un espacio que necesitaba luz y un concepto fresco para contrarrestar la zona y atraer a un público que busque comprar una pieza artística a un precio asequible. Es una maravilla poder colaborar con ellos y proporcionar a nuestros clientes no sólo una visita de un piso sino una experiencia de compra que va más allá.  

WORDS: OLGA FERNÁNDEZ
PHOTOS: MARIA MARCET

WORDS: OLGA FERNÁNDEZ
PHOTOS: MARIA MARCET

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