Entramos en su mundo particular, cargado de referentes literarios, en donde la artista se enfrenta a sà misma. Aquà se palpa su energÃa, su personalidad potente y su forma de entender la vida y, por ende, el arte.
Deseándolo o no, todos tenemos una memoria literaria. Los recuerdos, recreados en letras, resumidos por un continuum de imágenes, se cargan en el recuerdo a modo de lÃneas, hasta componer un texto. Por eso, si atesoramos en la mente novelas que hemos leÃdo, los textos que nos han marcado.. ¿por qué no trasladar todo ese imaginario a nuestro habitat? Permitirnos asà que nuestro interiorismo beba de nuestro propio interior, que nuestras paredes se impregnen de la ficción que almacenamos en la memoria, y de textos e imágenes, asà es como ha concebido su estudio la pintora Natalia Ribes.
Con el tiempo, ha ido conversando con el estudio, viendo qué necesitaba cada rincón. “En todas las paredes hay textos significativos o simbólicos que me ayudan a trabajar cuando los leo, y que también me gustan desde el punto de vista estéticoâ€, afirma. Natalia ha ido haciendo suyo este espacio de doble altura, cómplice de largas jornadas, con o sin frutos. El mobiliario, prestado, heredado o hallado, es un conjunto de clásicos del diseño del siglo XX, de piezas iconicas que consiguen una atmósfera de pocos y bien escogidos elementos.
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Aquà es donde trabaja esta artista alicantina, desde siempre enamorada de la pintura. Ha trabajado en Nueva York, España e Italia. En su trayectoria ha expuesto en galerÃas nacionales e internacionales, entre las que destacan exposiciones en el Instituto Cervantes de Viena, además de participar en ferias como Arco en Madrid y Artefiera en Bolonia. Su obra más joven busca la introspección en el retrato, siempre buscando ir más allá de la mera representación figurativa para intentar ahondar, pincelad a pincelada, en la verdadera naturaleza de las personas representadas. “No se trata solamente de representar a “personajesâ€, sino el intento de llevar a la superficie, a través de lo individual, lo colectivo. Creo que el arte figurativo también sirve como sÃmboloâ€, asegura.